La sardina (Sardina pilchardus) es un pez pelágico, muy común en las zonas del Mediterráneo y el Atlántico, que se desplaza formando grandes bancos. Todos sabemos que se trata, por excelencia, de uno de los pescados más veraniegos. Su olor, que todo lo impregna, nos transporta a una escena similar: playa, chiringuito y el chisporroteo del espeto sobre el calor de las brasas.

Es en esta época del año, además, cuando alcanza su sabor más intenso ya que, con el aumento de la temperatura del agua, el plancton es más abundante, por lo que las sardinas pueden comer más, aumenta su grasa y están más sabrosas. De ahí, el dicho popular: “Por San Juan, la sardina moja el pan”.

Sabrosa y saludable

Manola, sardineta, parrocha … en cada lugar de la península, la costa o en las islas, a este pescado de plata, que se asemeja con los boquerones, se le conoce con un nombre distinto.

Durante años, la sardina fue discriminada y menospreciada por la sociedad. Un rechazo que sufrieron todos los pescados azules. Hoy, debido a su alto contenido de Omega 3, es considerada un alimento muy saludable, con importantes beneficios para nuestro sistema cardiocirculatorio. Entre sus poderes, la sardina es uno de los alimentos indicados para reducir el colesterol. Pero, además, actúan contra la anemia, gracias a su vitamina B que contribuye a la formación de glóbulos rojos. Por algo, en tiempos pasados, ya las abuelas recomendaban a las embarazadas consumir sardinas.

¿Quieres preparar sardinas? El tamaño importa

Cuando hablamos de este pescado, el tamaño es uno de los factores a tener en cuenta de acuerdo a la forma en la que queremos consumirlas.

Por tanto, las sardinas más pequeñas son idóneas para preparar revueltos o tortillas. Al tener una carne más fina y delicada, es habitual cocinar estos ejemplares fritos, enharinados o rebozados. Mientras tanto, las que tienen un tamaño más grande, quedan reservadas para la parrilla, la plancha o directamente ser cocinadas sobre las brasas. En este caso, es común cocinarlas enteras, con cabeza e, incluso, con las vísceras.

¡Hoy comemos sardinas!  

No hay nadie que quede indiferente ante ellas: las sardinas gustan o no. Para aquellos amantes de este alimento popular donde los haya, existen diferentes formas de disfrutarlo. Ya sea al aire libre o en casa, hay tantas maneras de tomar sardinas como peces en el mar. Y es que en España somos unos grandes depredadores de esta especie y nos gusta consumirla en cualquiera de sus versiones.

Podemos comerlas frescas, marinadas y maceradas con cítricos. Otra opción es degustar las sardinas fritas, enharinadas. También se pueden utilizar como base de guisos como el marmitako o como ingrediente de arroces marineros. En escabeche es la mejor alternativa para aprovechar este producto si ha sobrado del día anterior. Y no nos olvidemos de las sardinas en conversa. ¡Abrir y servir! Pero si hay un estilo de comer sardinas en el que coinciden los expertos, ese es a la brasa; como mejor sabe la sardina.

Sea como fuere, este pescado, con sus lomos plateados, brilla por donde pasa. En La Despensa Supermercados somos conocedores de la fama de la que goza este producto.  Por ello, en nuestra sección de pescadería ponemos a tu alcance la mejor selección de este producto fresco y saludable para disfrutar de él, cómo y cuándo lo desees. Acércate a tu tienda más cercana y prueba nuestras variedades: sardina norte y sardina parrocha. ¡Están para chuparse los dedos!

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