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Cómo leer la etiqueta nutricional de los alimentos

Cómo leer la etiqueta nutricional de los alimentos

En La Despensa Supermercados sabemos que cada vez más personas quieren tomar decisiones informadas al hacer la compra, y por eso, es importante entender las etiquetas nutricionales para poder cuidar tu salud y la de tu familia. A continuación, te explicamos cómo interpretarlas correctamente, según la normativa vigente en España y la Unión Europea.

1. Porción y cantidad por envase
Aunque en Europa no es obligatorio indicar el tamaño de la porción, muchos fabricantes lo incluyen.
Importante: los valores nutricionales deben figurar por 100 g o 100 ml, lo que permite comparar productos fácilmente.

2. Valor energético
Se muestra en kilojulios (kJ) y kilocalorías (kcal) por 100 g o ml. Por ejemplo: 100 g de producto pueden tener 1.500 kJ / 360 kcal.

3. Grasas
Se indica:
● Grasa total
● Grasas saturadas (las menos saludables)
En productos opcionalmente también se puede indicar:
● Grasas monoinsaturadas
● Grasas poliinsaturadas
Consejo: Prefiere productos bajos en grasas saturadas y sin grasas trans (estas últimas no deben figurar, pero conviene evitarlas si están presentes en los ingredientes).

4. Hidratos de carbono y azúcares
● Hidratos de carbono totales
● Azúcares (incluyen tanto los naturales como los añadidos)
Para una elección saludable, es preferible que el contenido de azúcares sea bajo (menos de 5 g por 100 g en sólidos, o menos de 2,5 g por 100 ml en líquidos).

5. Fibra alimentaria
Para que un producto aparezca como fuente para alegaciones como “fuente de fibra” o “alto en fibra”, se requiere que el alimento cumpla los umbrales y que se sigan las condiciones establecidas en el Reglamento (CE) 1924/2006 sobre declaraciones nutricionales. Un producto es:
● Fuente de fibra si tiene al menos 3 g por 100 g.
● Alto en fibra si tiene al menos 6 g por 100 g.

6. Proteínas
Importantes para el mantenimiento de músculos y tejidos. Un alimento se considera fuente de proteínas si al menos el 12% del valor energético procede de ellas.

7. Sal
En la UE, el etiquetado muestra directamente la sal, no el sodio. Valores orientativos:
● Bajo en sal: ≤ 0,3 g por 100 g
● Muy bajo en sal: ≤ 0,1 g por 100 g
● Sin sal añadida: El reglamento permite que un alimento se etiquete como “sin sal añadida” si no se ha añadido sal ni ningún otro ingrediente que contenga sodio o compuestos afines, excepto el que esté presente de forma natural.

8. % de Ingesta de Referencia (IR)
Los productos pueden mostrar cuánto representa una porción respecto a la ingesta de referencia diaria de un adulto (8.400 kJ / 2.000 kcal).Por ejemplo, una porción aporta el 15% de la IR de sal” → ya estás consumiendo el 15% del máximo recomendado diario.

9. Lista de ingredientes
Los ingredientes se listan de mayor a menor cantidad. Es importante prestar atención a los azúcares ocultos: como jarabe de glucosa, dextrosa, maltosa… También tienes que tener en cuenta los aditivos, que pueden figurar con códigos E. No todos son negativos, pero conviene informarse. Un tip importante: cuanto más corta y natural sea la lista, mejor.

10. Alérgenos.
Los alérgenos deben destacarse tipográficamente en la lista de ingredientes, por ejemplo en negrita, mayúscula, etc.

¿Quieres unos consejos para una compra saludable?
● Compara siempre productos por 100 g/ml, no solo por porción.
● Prefiere alimentos con menos sal, azúcar y grasas saturadas.
● Fíjate en los ingredientes principales (los tres primeros).
● Usa el etiquetado para verificar alegaciones como “ligero”, “natural” o “sin azúcar añadido”.

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