Ya está aquí el verano y queremos disfrutar del sol, del buen tiempo y de las altas temperaturas, y si puede ser a remojo mucho mejor. Para disfrutar del verano de forma segura, es muy importante proteger nuestra piel, y para ello, nada mejor que elegir un buen protector solar para nuestro fototipo y tipo de piel. ¿Sabes cómo elegirlo?
En la actualidad existen cuatro niveles de protección solar diferentes:
- Grado bajo, de factor 6 a 10.
- Grado medio, de factor 15 a 25.
- Grado alto, de factor 30 a 50.
- Grado muy alto, de factor mayor a 50.
Además, existen fototipos de piel distintos para cada persona.
- Fototipo I: personas con piel más clara, normalmente pelirrojas. Son propensas a quemarse y sufrir alergias solares, y difícilmente consiguen bronceado.
- Fototipo II: personas con piel blanca y sensible, normalmente de cabello rubio y que también tienen dificultades para alcanzar el bronceado. Pueden presentar pecas en su piel, se queman fácilmente.
- Fototipo III: se asocia normalmente con el cabello castaño y la piel medianamente clara. Además, al exponerse de manera desprotegida a la luz solar su piel se enrojece antes de adquirir un leve bronceado.
- Fototipo IV: piel de moreno intermedio, con menos sensibilidad a la exposición solar. Rara vez presenta pecas y puede llegar a conseguir bronceado intenso.
- Fototipo V: pieles morenas con bronceado siempre de gran intensidad, sin pecas y con gran resistencia a quemaduras.
- Fototipo VI: piel muy oscura inmune a las quemaduras y sin pecas.
En términos generales, la primera pauta a seguir es echarse crema a diario, proteger a los niños de las radiaciones solares, y echarse siempre la máxima protección para proteger nuestra piel, aunque unas recomendaciones mínimas según los fototipos de la piel.
- Fototipos I y II: protección solar de factor mayor a 50.
- Fototipos III y IV: protección solar de factor de entre 30 y 50.
- Fototipos IV y V: protección solar de factor de entre 15 y 25.
- Fototipos V y VI: protección solar de factor de entre 6 y 10.
Además, del fototipo, también tenemos que tener en cuenta otros factores, como si tenemos la piel seca, o sensible, grasa… esto puede ayudarte a encontrar la crema solar óptima para ti. Te animamos a tener en cuenta estas recomendaciones.
- Piel seca: Busca cremas solares con ingredientes hidratantes como glicerina, ácido hialurónico o aceites naturales. También es recomendable utilizar una crema con factor de protección solar (FPS) más alto para evitar la sequedad y la deshidratación.
- Piel grasa o propensa al acné: Opta por cremas solares con una textura ligera y no comedogénica, que no obstruya los poros. Busca productos etiquetados como «oil-free» o «libre de aceite». Además, elige una crema con un FPS adecuado para proteger tu piel sin agravar la producción de grasa.
- Piel sensible: Busca cremas solares diseñadas específicamente para pieles sensibles, que sean hipoalergénicas y libres de fragancias y colorantes. Considera las opciones físicas (con filtros minerales como dióxido de titanio y óxido de zinc) en lugar de las químicas, ya que pueden ser más suaves para la piel sensible.
- Piel normal: La piel normal generalmente puede adaptarse a una amplia gama de cremas solares. Puedes elegir una crema con FPS adecuado y que se ajuste a tus preferencias personales en términos de textura y acabado.
Recuerda que es importante aplicar la crema solar generosamente y reaplicar cada 2 horas, o con mayor frecuencia si te expones al agua o sudor intenso. Por supuesto, una recomendación importante es consultar con un dermatólogo para obtener recomendaciones más específicas según tus necesidades individuales.
