El verano es una de las estaciones más esperadas del año. Las vacaciones, la playa, la piscina, los paseos al aire libre… todo invita a disfrutar del buen tiempo. Pero con la llegada del calor y la mayor exposición al sol, también es muy importante prestar atención a la salud de nuestra piel y protegerla.
Hoy queremos recordarte por qué es fundamental usar protector solar todos los días, y ayudarte a elegir el más adecuado para proteger a toda la familia.
¿Por qué es tan importante usar protector solar?
La radiación ultravioleta (UV) que emite el sol puede causar:
- Quemaduras solares
- Manchas y cambios en la pigmentación
- Envejecimiento prematuro de la piel (arrugas, pérdida de elasticidad)
- Aumento del riesgo de cáncer de piel, como el melanoma.
En nuestros supermercados puedes encontrar una gran variedad de protectores solares para cada tipo de piel, edad y estilo de vida. Ten en cuenta que FPS (factor de protección solar) indica cuánto protege el producto frente a los rayos UVB (los que causan quemaduras). Recuerda que pasa uso diario debes usar FPS 30 o superior, mientras que para niños, pieles sensibles o exposición prolongada: FPS 50+
Como ya sabes, la piel de los bebés es mucho más sensible, así que para ellos busca fórmulas hipoalergénicas, sin perfumes ni colorantes, y preferiblemente con filtros físicos (minerales).
¿Quieres unos consejos para aplicar protegerte eficazmente del sol?
- Aplica el protector solar 30 minutos antes de salir
- Reaplica cada 2 horas, o después de nadar, sudar o secarte con una toalla.
- Usa gorros, gafas de sol, sombrillas y ropa liviana de manga larga
- Bebe agua: la hidratación también es fundamental para la salud de la piel
- Úsalo todos los días, incluso si está nublado o solo vas a estar al aire libre por poco tiempo
En nuestros supermercados y tienda online puedes encontrar una amplia variedad de protectores solares para que elijas el que mejor se adapte a tus necesidades.
La hidratación también es clave
La hidratación de la piel en verano es esencial para mantenerla sana, luminosa y protegida frente a factores como el sol, el calor, el cloro y la sal del mar
Para lograrlo es ideal usar cremas hidratantes ligeras como sueros o lociones que se absorban rápido y no resulten pesadas, especialmente aquellas con ingredientes como ácido hialurónico, aloe vera, glicerina, o vitamina E
También es importante hidratarse desde el interior, bebiendo al menos dos litros de agua al día y consumiendo frutas y verduras ricas en agua como la sandía el melón el pepino el tomate o la naranja.
Ten en cuenta que a la hora de ducharse, conviene evitar el agua muy caliente ya que reseca la piel por lo que se recomienda optar por duchas tibias o frías y aplicar una crema hidratante justo después para mantener la humedad
Recuerda también que después de exponerse al sol es muy útil aplicar productos calmantes como after sun con aloe vera o caléndula para regenerar y calmar la piel
¿Preparad@s para cuidar tu piel en verano?

