Esta ensalada de encurtidos es una verdadera delicia, perfecta para sorprender a tus invitados en cualquier ocasión. Es una receta muy sencilla, pero también original y llena de matices. Ideal como aperitivo para compartir, para una cena informal o para esos encuentros en los que quieres ofrecer algo diferente sin complicarte en la cocina. Lo mejor es que no necesita medidas exactas: puedes adaptar las cantidades completamente a tu gusto o al número de comensales.
La combinación de sabores es lo que la hace especial. El fuet aporta ese punto sabroso y ligeramente graso que equilibra la acidez de los pepinillos y las aceitunas rellenas de anchoa. El tomate seco añade un matiz dulce e intenso que contrasta con el toque cremoso y aromático del queso aliñado. Para terminar, el orégano o la albahaca fresca aportan frescor y un aire mediterráneo irresistible.
Solo tienes que cortar el fuet en rodajas o dados, trocear los pepinillos y el tomate seco, añadir las aceitunas enteras o partidas y mezclar todo junto con el queso aliñado, incorporando parte de su propio aceite para que quede bien integrado y jugoso. Ese aceite será la base del aliño y potenciará todos los sabores. Si te gusta un punto más marcado, puedes rectificar con un chorrito de vinagre de Módena hasta encontrar la intensidad perfecta.
Como toque opcional, añade guindilla picadita para conseguir un sabor estilo “gilda”, ligeramente picante y muy adictivo. Sirve la ensalada en un bol al centro de la mesa, acompañada de pan crujiente o tostadas, y disfruta de un aperitivo fácil, rápido y con mucha personalidad.
Ingredientes:

